Una vez decidido el propósito
de estudiar la maestría DESEM, había que comenzar con el proceso burocrático,
así que en mismo septiembre me disponía a construir mi lista de requisitos,
pero mi primer impedimento fue darme cuenta que la convocatoria oficial aún no
estaba disponible, y que de hecho, el sitio en el que se supone encontraría la
información completa, aún estaba en construcción, así que sin muchas opciones,
no hice más que escribir un correo a la persona que aparecía como contacto en
la descripción general del programa, y un par de días después obtuve como
respuesta que en realidad mi siguiente paso sería esperar hasta noviembre que
se publicara la convocatoria completa.
Una vez llegado el mes de
noviembre, esperé a que transcurriera más o menos la mitad del mes para
contactar nuevamente a la persona encargada del programa, quien en no más de
unos pocos días me respondió con la dirección en la que encontraría toda la
información que necesitaba, así que era el momento de poner manos a la obra, la
lista de requerimientos decía algo más o menos así.
Título o comprobante de
carrera en tecnologías de información o ramas afines, comprobantes de resultados
o calificaciones originales y traducciones a inglés, título original y
traducción a inglés, dos letras de recomendación, al menos una de la escuela en
la que se curso la carrera, CV en formato europeo (http://europass.cedefop.europa.eu/),
copia del acta de nacimiento o pasaporte, copia del certificado de dominio de
inglés (IELTS, TOEFL IBT, TOEFL PTB o PTE), y copia firmada de los criterios de
selección para la beca Erasmus Mundus. Todo esto debería estar completamente
registrado en el sistema de inscripciones en línea a más tardar el 31 de enero
de 2012.
He aquí la razón de del título
de esta entrada, resulta que en el Tec las traducciones tienen un precio, y en
ese momento me encontraba en una crisis financiera, tal que no me era posible
pagar mis traducciones en ese momento, así que decidí nuevamente pausar un poco
le proceso hasta que mi situación económica mejorara, esto bajo la premisa de
que si realmente iba a hacer esto, tenía que hacerlo por mí mismo, no podía, o
no quería molestar a mi familia, pues ya me había dado demasiado durante la
carrera, así que esta meta tenía que ser por mí mismo. A veces lo pienso y creo
que tal vez sea una cuestión de orgullo, pero otras lo veo y realmente creo que
es una situación de agradecimiento, pues mis padres me han dado todo, y no es
justo que les siga pidiendo cuando ya debería valerme por mis propios medios,
cual fuere le motivo, el punto es que tendría que detener nuevamente el avance
de este sueño.
Finalmente a mediados de
diciembre la situación económica comenzaba a acomodarse, así que felizmente me
dirigí al Tec a solicitar aquellos papeles en inglés, sin embargo, era un poco
tarde, pues el Tec estaba por salir de vacaciones, así que nuevamente tendría
que esperar hasta enero, que ellos reiniciaran actividades. Y entonces le
tiempo disponible comenzó a comprimirse notoriamente. Llego así el inicio del
año y apenas tuve una oportunidad tramité mis documentos, pero para darle más
sabor al asunto, tendría que esperar algo de tiempo en lo que hacían las
traducciones. En este espacio intermedio me dediqué a conseguir mis cartas de
recomendación, así que busqué contacté a mi antigua jefa en Chrysler, accedió a
firmarme la carta con la condición de que yo la elaborara y se la mandará para
la firma, y así lo hice, ahora quedaba nada más que esperar nuevamente una
respuesta para recoger mi carta. Por otro lado, la carta de mi institución
logré obtenerla del director del campus, con ayuda de la que fuera la directora
del Programa de Alto Rendimiento Académico.
Transcurrió el tiempo y se
acercaba el día límite de registro, cuando logré obtener mis documentos
traducidos, sin embargo quedaba pendiente aún una carta de recomendación, misma
que muy amablemente me fue proporcionada por el Director Administrativo de
Glider Software Solutions, la empresa que había sido como mi hogar hasta ese
momento.
Así fue que el día 30 de enero,
con el estrés de la diferencia de horario y el límite de tiempo encima, comencé
a subir al sitio de registro toda mi documentación y a proceder con mi
registro, esto fue claro, después del par de horas que me tomó escanear todos
los documentos y colocarlos en un formato válido para su carga. Al terminar de
el proceso de carga de documentos, mismo que tomo una hora más, ya sólo restaba
llenar la solicitud de beca, y al abrirla mi sorpresa fue que tendría que
agregar un par de “ensayos” en lo que justificara y convenciera al consorcio de
las razones por las cuáles debería ser acreedor a la beca. Así que un par de
horas más, tratando de explotar mis habilidades literarias con el idioma inglés,
y buscando proyectar las razones por las que debería dárseme esa oportunidad. Y
he aquí que después de una cuantas horas de arduo trabajo y de no dormid, logré
concluir mi proceso de registro, y con ello prepararme para el siguiente paso:
la espera (otra vez)...
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